¿Tienes una pila de platos para lavar y nadie a quién delegar? Te va a tocar hacerlo a ti, pero… al menos no te preocuparás de la manicura.

Los guantes son tus aliados número 1 para hacer frente a esta misión peligrosa. Tus uñas estarán protegidas contra los impactos y contra los detergentes. Ten en cuenta que funciona en cualquier tarea doméstica.

Si quieres proteger tus uñas, evita a toda costa el uso de lejía (enemigo público de la manicura) y no te olvides de aplicar una capa superior de esmalte que aportará más resistencia a tus uñas.

Para el cuidado de manos, nada más simple: jabón hidratante y pequeños masajes regulares con aceite de oliva serán bienvenidos.

Uñas perfectas & manos suaves, tu hogar no tiene por qué perjudicar tu piel.