Alfombras, cortinas, lomo de libros, etc. el polvo se ha convertido en el okupa oficial de nuestro hogar... Pero eso no es motivo para dejarle vía libre.

Antes de nada, mejor prevenir que curar: adelántate y frota bien los zapatos en el felpudo antes de entrar en casa. Evitarás que el polvo y partículas de suciedad se propaguen por la casa.

A continuación, habitúate a limpiar el polvo en sentido descendente: empieza por el mobiliario alto y acaba con el suelo. Para esto último, la mopa de microfibras Extra es ideal para capturar todo el polvo caído al suelo.

Por último, para evitar ir mudando el polvo de una habitación a otra, coge una microfibra ligeramente humedecida, ideal para capturar y retener el polvo. ¡Eficaz hasta sin detergentes!