Tanto en la cocina como en el baño, la cal es el enemigo número 1. Aparece con facilidad por todas partes y sus pequeñas manchas blancas eliminan el brillo general. Para darle una lección a la cal, hay diversas soluciones:

Contra la cal acumulada en grifos:

Envuelve el grifo en una servilleta de papel empapada en vinagre y deja actuar durante dos horas. ¡Un chorrito final de agua completará el trabajo! Esta táctica funcionará también en el mango de la ducha.

Para evitar las manchas de cal en las gafas:

Lávalas con agua tibia y luego enjuaga rápidamente con agua fría. Límpialas inmediatamente con una microfibra y la cal no tendrá tiempo de anidar... Cuidado no te pases con la temperatura del agua, pues grandes variaciones corren el riesgo de romper el vidrio.