¿Has invitado a tus amigos a cenar la próxima semana y quieres recibirles como un buen anfitrión? ¿Te organizas muy mal? ¿Te van más las cenas de pizza y aceitunas que las de un buffet?

No te asustes, respira y sigue nuestros pequeños consejos. 


Regla 1: Anticípate
Sé más organizado, así cuando llegue el día, estarás más tranquilo.

En primer lugar, programa lo que tienes que hacer y anticipa tus tareas.

Un pequeño consejo: piensa recetas que se puedan cocinar con antelación. Relájate con un baño antes de que lleguen los invitados; solo tendrás que recalentar los platos cuando llegue el momento.


 Regla 2: Sé pícaro
- Consejo 1 - No es el momento de embarcarse en la cocina molecular. Busca recetas que hayas probado varias veces y sabes que te salen bien. Limítate a recetas en las que la cocción no sea muy larga.

¿Quieres un poco de variedad? Para dar un toque de originalidad piensa en añadir especias.

- Consejo 2 - Simplifica tu trabajo, reemplaza el primer plato por unos elegantes canapés. Más ligeros y dejarás espacio en el estómago para una buena tabla de quesos, facilísima de preparar ;)

 
Regla 3: Brinda con tus invitados
No te obsesiones por tus dotes de cocinero, lo importante es cuidar de tus amigos.

Unos pequeños detalles que marcan la diferencia:

- Cuidado con los gustos de cada comensal: descubre las preferencias de tus amigos antes de preparar el menú, así evitas pequeños inconvenientes.

- Ve a lo práctico: No te pases la velada entera en la cocina, sirve en la mesa y todos tendrán la cantidad perfecta.

- Los pequeños detalles son importantes: Pon los platos 1 minuto en el microondas para servir la comida caliente. Vigila que sean aptos para el microondas, no es el momento de cargarse la vajilla de tu tía abuela...

Otro consejo: dejar airear el vino en un decantador, marca la diferencia.

¡Todo bajo control, disfruta de la noche!